miércoles, febrero 01, 2006

Cosa que me sacan de quicio

Hace tiempo que no escribía. Es una cuestión de concentración. La mayoría de os día no puedo ni leer. Tengo el blog desatendido, es verdad, pero tampoco hay mucha gente que lo eche de menos, supongo. Nadie me reclama, desde luego. Yo con mi fotolog voy apañado, cuesta menos trabajo y además me animo más, al ser todo cachondeito todo el rato. Bueno, hoy he visto por la tele algo que me ha hecho reaccionar y quizás y solo quizás reflexionar. No voy a hacer la típica broma de si es que puedo. Puedo y mucho, demasiado, diría yo. A lo que iba, que me voy por las ramas. En Noticias Tele5, creo, he visto unos individuos de religión musulmana quemando banderas de países escandinavos. No se ahora cual eran. Lo estoy escribiendo de memoria. Mañana ya buscaré los enlaces correspondientes. No, los árabes no estaban mosqueados porque le faltaba un tornillo a los muebles del IKEA que había comprado. Era porque en un periódico, unos humoristas gráficos han sacado una caricatura de Mahoma con una bomba en la cabeza. Los primeros ministros de los países en cuestión, han sido presionados desde las naciones árabes para que censuren, más bien, para que se disculpen de tamaña herejía. Los mandatarios, muy sabiamente, los han mandado a freír espárragos trigueros. Libertad de expresión, han dicho. Y muy bien dicho. Yo, que pertenezco solo nominalmente a la religión católica (me tienen fichado) me echo las manos a la cabeza con estas tonterías. En el Islam tienen prohibido hacer dibujitos del profeta, lo cual a priori me parece perfecto. Pero, porque no lo voy a hacer yo que ni me va ni me viene. Me acuerdo que un compañero de piso que estudiaba historia llevó una vez una peli sobre Mahoma, porque estaba estudiando Historia musulmana o algo así. Nunca sacaban la jeta del maromo. Estaba realizada desde su perspectiva, lo cual me sigue pareciendo perfecto. Pero y si a mi me da por sacar “Las locas aventuras de Mahoma y sus chistosos muyaidines”. Yo no pertenezco a esa religión y no me obliga ningún precepto. Puedo comer cortezas de cerdo y beber todo el Cardhu que quiera. Si ellos no lo quieren hacer, allá ellos, pero yo, no hago daño comiendo jamón de pata negra. Es cuestión de la tan traída tolerancia. Yo he de ser muy tolerante con sus costumbres, pero yo no me puedo expresar libremente. ¿No es un poco asimétrico? Puedo dibujar al rey de los judíos con la cara de Elvis y no puedo sacar a Mahoma vestido de lagarterana. Es raro, ¿no? La mentalidad medieval de estos países es lo que contribuye a estas manifestaciones tan pintorescas de tíos pegando voces, pegando tiros al aire y quemando banderas cutres (siendo generosos) y vociferando. ¿Eso es cultural o es una idiotez? Sería de risa si después no se inmolaran en nombre de esas dichosas ideas. Yo siempre he criticado desde estas páginas la administración Bush y su falta de escrúpulos. He atacado al Vaticano, por sus torpes ideas, alejadas años luz de una realidad tangible. Pues bien, ahora me solidarizo (suelo hacerlo poco) con los humoristas de estos periódicos. ¿Por qué no se puede faltar a una religión? ¿Por qué es sagrada para unos cuantos cientos de millones? ¿Y qué? Pues que no se metan en donde no les llaman. Hay gente que no le echa la culpa a la religión por los males de este mundo. Son problemas económicos, dicen. Todo es vil metal. Vale, de acuerdo. Pero, los chavales que se explosionan en un autobús de Tel Aviv ¿son unos peseteros acaso? Las costumbres bárbaras como la lapidación se hacen en piases súper pobres como Arabia Saudí, donde el dinero le sale por las orejas y crean geniales figuras como Bin Laden. Esto es religión, amigos. Estoy de acuerdo que la pobreza, el hambre, la masacre sistemática hacen mella en cualquiera, pero la religión es un perfecto lubricante, una brújula para fijar un norte y un enemigo. No sé. Se que estoy un poco obsesionado con todo esto del rollo místico. Son armas de destrucción masiva, a mi entender. El fanatismo empieza quemando banderas porque unos dibujantes pinten a un tío que vivió hace la tira de años con una bomba por sombrero. No tienen sentido del humor. Se toman muy en serio a si mismos. Les recomiendo que se pillen los dvds de Faemino y Cansado y verán que risa. No respetan ellos mi libertad, nuestra libertad para hacer lo que nos venga en gana. Unos garabatos en un folio no hacen daño a nadie. Las balas sí. Aunque eso si, la culpa de todo la tiene ZP y su talante, según la mega radio independiente COPE.
Eso si, estamos de Estatut hasta el último pelo. Pero hasta el último. Váyanse de vacaciones con dinero publico si hace falta, pero déjennos en paz. He dicho.

Esta es mi aportación a la polémica

Para saber más: NUEVO DIGITAL The BRUSSELS JOURNAL (viene todos los dibujicos)
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