Google conta Bush

El buscador más popular de internet ha plantado cara a la Administración de George W. Bush. Google se niega «enérgicamente» a entregar a la Justicia estadounidense los detalles de las búsquedas que millones de personas hacen a diario, y exponerse así a violar su privacidad. La pugna estalló esta semana en el Silicon Valley, cuando Google recibió una orden judicial remitida por un juzgado de San José. El Gobierno quería los registros que quedan almacenados en la confidencial base de datos del buscador porque con ellos pretende combatir la pornografía infantil a través de la Red. En concreto, la fiscalía que dirige Alberto Gonzales, estaba interesada en una muestra al azar de un millón de direcciones de internet, así como el registro de billones de búsquedas realizadas en el buscador a lo largo de una semana determinada.
Sus rivales, Yahoo, Microsoft y America On Line, que r
ecibieron demandas similares, cooperaron con el Gobierno para no enfrentarse a los tribunales. Pero Google, con nada menos que 380 millones de usuarios al mes, ha rechazado la petición por «excesiva y opresiva», y porque asegura que «viola el secreto comercial». La compañía que fundaron Larry Page y Sergey Brin, desde la universidad de Stanford en 1995, considera que la información que quiere el gobierno no es relevante para perseguir la pornografía.
ecibieron demandas similares, cooperaron con el Gobierno para no enfrentarse a los tribunales. Pero Google, con nada menos que 380 millones de usuarios al mes, ha rechazado la petición por «excesiva y opresiva», y porque asegura que «viola el secreto comercial». La compañía que fundaron Larry Page y Sergey Brin, desde la universidad de Stanford en 1995, considera que la información que quiere el gobierno no es relevante para perseguir la pornografía.Libertad de expresión. Todas las molestias del departamento de Justicia tienen el objetivo de recuperar una ley contra la pornografía en internet que fue rechazada por los tribunales. Se trata de una norma de 1998 que obligaba a los adultos a registrarse para acceder a cierto material online, e imponía fuertes sanciones -multas de hasta 50.000 dólares o incluso penas de cárcel- a las páginas con pornografía. La polémica llegó hasta al Tribunal Supremo, que en 2004 invitó al Gobierno a hacer una versión menos drástica de la ley o a ir a juicio para defender que ésta no viola la libertad de expresión que protege la Constitución. Como resultado, los abogados del Gobierno están ahora preparando la defensa de la ley basándose en el argumento de que es más eficaz que el uso del software que se utiliza para filtrar los contenidos a los que acceden los niños. Y para eso necesita la ayuda de los buscadores. «La información de Google es necesaria para determinar con cuanta frecuencia el porno aparece en los motores de búsqueda», ha declarado la fiscalía.
Pero en Googleplex, la sede de Google cerca de San Francisco, esta tesis no cuela. «Su demanda de información es un exceso», ha dicho su abogada Nicole Wong. Por su parte, Yahoo ha reconocido que ha cooperado con las autoridades aunque de una manera limitada, es decir, no ha ofrecido ninguna información personal. «En nuestra opinión, no es un asunto de privacidad», señaló su portavoz, Mary Osako. Y Microsoft ha señalado que entregó datos generales, que tampoco revelaban ningún tipo de información privada de sus clientes.
La industria de la pornografía en EE UU recibió unos ingresos de 12.600.000 millones de dólares en 2005, según los datos que publica The New York Times. Sólo en Internet, la venta de este material ha generado 2.500 millones de dólares. La presión sobre Google ha disparado la inquietud de los grupos en defensa de la privacidad que temen que si el buscador se accede a dar esa información, el gobierno pueda hacerse con detalles íntimos de los usuarios.
Preocupaciones que últimamente están en boca de muchos ciudadanos después de las recientes revelaciones de que tras los atentados del 11 de septiembre, la administración Bush ha estado espiando las comunicaciones de los ciudadanos estadounidenses sin obtener una orden judicial previa, tal y como en principio establece la ley.
Marta G. Hontoria en LA RAZÓN DIGITAL

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Y yo me pregunto: ¿ya están otras vez los americanos dale que dales? Me parece perfecto que quieran perseguir a los pedófilos y violadores de niños, pero ¿no se aprovecharan para sacar otros jugos de los datos que quieren obtener? No soy amigo de conspiraciones y paranoicas teorías, pero esta gente quiere husmear todo. ¿Como nos aseguran que no rastrearán las webs y los blogs para buscar "preventivamente" enemigos de los Estados Unidos? Los enemigos del gobierno, y digo gobierno americano actual, somos muchos. Solo por disentir de sus políticas exteriores, sus Guantanamos, sus invasiones y todas esas cosas que ustedes saben de sobra. Nos consideran enemigos. O conmigo o contra mi. Esa es su filosofía. Yo no soy enemigo de nadie, por muchos odios que tenga. Ellos los tienen en todas partes, o si no se los inventan. Ya nos lo decía ese pepito grillo americano gordo (un pelín demagogo y con afán de protagonismo, pero cada uno tiene sus defectos) Michael Moore tanto en la magnífica Bowling for Colubine, como en Farehnheit9/11 lo de la política del miedo, tantas veces defendida en este humilde blog. Y ahora nos quieren meter en el cuerpo ese, ¿me estarán espiando estos tios lo que digo? ¿Iré algún día a Nueva York de visita, me encerrarán en una sala y me meterán una mano por el culo a ver si guardo algún explosivo, por haber escrito que Bush era un imbécil? ¿O por reirme un poquito con Arnie?
No lo sé. Prefiero que nuestros datos de correo, de identidad, de cualquier otra cosa (que la verdad es que presumo que ya tendrán) se mantenagan en secreto. No quiero que nadie buscque en mi Gmail mis tonterias. Parece ser que mis múltiples correos Yahoo! ya han podido ser rastreados. Solo encontrarán mierda y pegoletes, como en todo lo que hago, pero son MIS mierdas y MIS pegoletes. No son suyos, porque yo a Bush no le doy ni un solplo en el ojo.
No lo sé. Prefiero que nuestros datos de correo, de identidad, de cualquier otra cosa (que la verdad es que presumo que ya tendrán) se mantenagan en secreto. No quiero que nadie buscque en mi Gmail mis tonterias. Parece ser que mis múltiples correos Yahoo! ya han podido ser rastreados. Solo encontrarán mierda y pegoletes, como en todo lo que hago, pero son MIS mierdas y MIS pegoletes. No son suyos, porque yo a Bush no le doy ni un solplo en el ojo.
1 Comments:
Hola!
Comparto tu punto de vista.
Fijate hasta donde llegarán sus ganas de controlar todo, todo y todo (las pajillas del planeta, adonde te vas de vacaciones, el tiempo en sri lanka...)
http://www.elmundo.es/elmundo/2004/02/25/ciencia/1077732799.html
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